El argelino Anwar Malek se ha presentado al canal de televisión Al Jazeera para explicar el motivo de su retiro de la misión
“Me he retirado porque me encontré sirviendo al régimen. Le estaba dando una oportunidad mayor de continuar matando, y no podía impedirlo”. Con estas duras palabras, el argelino Anuar Malek ha explicado a la cadena Al Jazeera su decisión de abandonar la misión de observación de la Liga Árabe en Siria, de la que era participante.
Malek ha concedido a la emisora qatarí una explosiva entrevista, en la que ha arremetido duramente contra el gobierno sirio y la propia iniciativa de la Liga Árabe. “La misión es una farsa, y se ha engañado a los observadores. El régimen orquestó la mayoría de las cosas que vimos”, ha asegurado el observador.
“Lo que he visto es un desastre humanitario. El régimen no está solamente cometiendo crímenes de guerra, sino una serie de crímenes contra su pueblo”, dice en la entrevista. “Los francotiradores están por todas partes, disparando a los civiles. Algunos de nuestro equipo prefieren mantener buenas relaciones con el régimen y han negado que haya francotiradores”. Pero Malek afirma haberlos visto en lo alto de los edificios. “En uno, había incluso oficiales del ejército delante de la fachada”.
“Se está secuestrando a gente. Se tortura a los prisioneros, y no se ha liberado a nadie”, continúa. Asegura que aquellos que han sido supuestamente liberados y mostrados en televisión eran en realidad personas que habían sido arrestadas aleatoriamente por la calle. “Los detuvieron durante cuatro o cinco días en condiciones muy duras y luego los liberaron como si hubiesen sido verdaderos presos”, explica. También insiste en que las fuerzas de seguridad “no han retirado los tanques de las calles, solamente los escondieron y los volvieron a desplegar” cuando los observadores se fueron.
El informe: el 19 de enero
La misión de la Liga, iniciada el pasado 26 de diciembre, pretendía monitorizar el cumplimiento del acuerdo alcanzado entre el organismo y el gobierno sirio, por el que el régimen se comprometía a retirar los tanques de las calles, liberar a los detenidos políticos desde el inicio de las protestas, y permitir la entrada de periodistas y observadores extranjeros al país, condiciones que parecen estar lejos de cumplirse. En el país operan ya 165 monitores de la Liga, y está previsto que emitan un informe de situación el 19 de enero.
Malek ya había atraído la atención de los medios al haber relatado algunas de estas cosas en su página de Facebook, que contradecían las declaraciones de su superior en la misión, el general sudanés Mohamed Al Dabi. “El jefe de la misión quería mantener una posición intermedia para no enfadar a las autoridades o al otro bando”, asegura el ex observador. Pero para él mismo, eso ha resultado imposible: “Lo más importante es tener sentimientos de humanidad. He pasado quince días en Homs. He visto escenas de horror, cuerpos quemados… No puedo dejar atrás mi humanidad en este tipo de situación”.
Malek ha concedido a la emisora qatarí una explosiva entrevista, en la que ha arremetido duramente contra el gobierno sirio y la propia iniciativa de la Liga Árabe. “La misión es una farsa, y se ha engañado a los observadores. El régimen orquestó la mayoría de las cosas que vimos”, ha asegurado el observador.
“Lo que he visto es un desastre humanitario. El régimen no está solamente cometiendo crímenes de guerra, sino una serie de crímenes contra su pueblo”, dice en la entrevista. “Los francotiradores están por todas partes, disparando a los civiles. Algunos de nuestro equipo prefieren mantener buenas relaciones con el régimen y han negado que haya francotiradores”. Pero Malek afirma haberlos visto en lo alto de los edificios. “En uno, había incluso oficiales del ejército delante de la fachada”.
“Se está secuestrando a gente. Se tortura a los prisioneros, y no se ha liberado a nadie”, continúa. Asegura que aquellos que han sido supuestamente liberados y mostrados en televisión eran en realidad personas que habían sido arrestadas aleatoriamente por la calle. “Los detuvieron durante cuatro o cinco días en condiciones muy duras y luego los liberaron como si hubiesen sido verdaderos presos”, explica. También insiste en que las fuerzas de seguridad “no han retirado los tanques de las calles, solamente los escondieron y los volvieron a desplegar” cuando los observadores se fueron.
El informe: el 19 de enero
La misión de la Liga, iniciada el pasado 26 de diciembre, pretendía monitorizar el cumplimiento del acuerdo alcanzado entre el organismo y el gobierno sirio, por el que el régimen se comprometía a retirar los tanques de las calles, liberar a los detenidos políticos desde el inicio de las protestas, y permitir la entrada de periodistas y observadores extranjeros al país, condiciones que parecen estar lejos de cumplirse. En el país operan ya 165 monitores de la Liga, y está previsto que emitan un informe de situación el 19 de enero.
Malek ya había atraído la atención de los medios al haber relatado algunas de estas cosas en su página de Facebook, que contradecían las declaraciones de su superior en la misión, el general sudanés Mohamed Al Dabi. “El jefe de la misión quería mantener una posición intermedia para no enfadar a las autoridades o al otro bando”, asegura el ex observador. Pero para él mismo, eso ha resultado imposible: “Lo más importante es tener sentimientos de humanidad. He pasado quince días en Homs. He visto escenas de horror, cuerpos quemados… No puedo dejar atrás mi humanidad en este tipo de situación”.
