Periodista y formadora en el norte de Siria. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha querido destacar la labor y el compromiso con la libertad de información de diez mujeres periodistas de diversos lugares del mundo. Una de ellas es Zaina.
"Contar los mártires y las bombas de barril fue fácil", pero sobrevivir fue un desafío permanente mientras recorría las zonas liberadas en medio de los ataques aéreos y los bombardeos para documentar la vida, para escribir sobre "los tenderos que continúan vendiendo sus frutas y verduras en la ruinas de un edificio bombardeado (...), los niños que juegan entre las tumbas después de la escuela".
"Prestar mis ojos al mundo para que vea lo que veo" era complicado e insuficiente. Tenía que hacer algo más. Como periodista, decidió ayudar a los que ahora son prácticamente la única fuente de noticias sobre el terreno en Siria: los periodistas ciudadanos. En 2013, se convirtió en formadora para que las fotos, las grabaciones de vídeo y las informaciones por las que estaban arriesgando sus vidas fueran tomadas en serio y difundidas a nivel internacional.
Durante los últimos dos años ha estado enseñando a los periodistas ciudadanos del norte del país cómo hacer reportes para medios de comunicación y ha ayudado a que se publiquen. "Algunos de ellos trabajan ahora para medios de comunicación internacionales. Es una satisfacción saber que un activista ha encontrado un trabajo en un canal de televisión".
Zaina transmite su pasión y su sabiduría. Armados con cámaras y libretas, estos hombres y mujeres siguen su ejemplo al rasgar el velo de la violencia con el fin de arrojar luz sobre una Siria alternativa en la que "a la gente le encanta casarse, tener amigos, tener hijos (...) una gente admirable que lucha por su futuro". El futuro de Siria brilla en sus ojos.